Tolerancia y aceptación social

La tolerancia no se mide solo en discursos generales, sino en la disposición concreta a convivir con personas distintas. Esta sección usa la amistad como una forma simple pero potente de observar la distancia social y deja ver algo importante: pertenecer a un grupo discriminado no impide reproducir prejuicios hacia otros grupos.


Niños (9-11 años)

➧ Panorama de rechazo por grupo


La gráfica muestra que no todas las diferencias generan la misma distancia social. Algunas categorías concentran más rechazo que otras, y ahí se empieza a ver cómo los prejuicios circulan desde edades tempranas. Por ejemplo.


➧ Comparación 2017 vs 2022 - General


En la población general infantil se observan señales de mayor apertura entre 2017 y 2022, pero no todos los prejuicios bajan al mismo ritmo. Hay rechazos que se debilitan y otros que se mantienen casi intactos. Por ejemplo:


➧ Rechazo detallado por grupo


Mirar cada grupo por separado ayuda a romper una idea falsa, esto es, sufrir discriminación no genera automáticamente solidaridad con otras diferencias. En varios casos aparece rechazo cruzado e incluso distancia hacia el propio grupo.


Adolescentes (12-17 años)

➧ Panorama de rechazo por grupo (2022)


En adolescencia algunas formas de rechazo tienden a bajar, pero no todas. La comparación con la niñez muestra que crecer puede ampliar la tolerancia en ciertos temas, aunque también puede reforzar otras fronteras sociales. Por ejemplo:


➧ Rechazo detallado por grupo (2022)


Aquí se ve con más claridad la complejidad del prejuicio, en el que algunos grupos reducen el autorechazo y otros lo intensifican. La tolerancia no avanza en línea recta; depende del tipo de diferencia y del lugar que cada grupo ocupa dentro de la jerarquía social. Por ejemplo: