Derechos y participación

Los derechos de niñas, niños y adolescentes no se juegan solo en la ley, sino también en la vida cotidiana. Por ejemplo, en si se sienten respetados, en si su voz cuenta y en si los espacios cercanos les permiten participar. Esta sección pone juntas esas dos dimensiones, respeto y escucha, para mostrar que la exclusión muchas veces no aparece como agresión abierta, sino como indiferencia, silencio o falta de lugar para opinar.


Niños (9-11 años)

➧ Percepción de derechos por grupo


Esta gráfica muestra que la experiencia de los derechos no es igual para todos. Aunque hay diferencias entre grupos, la percepción más negativa tiende a concentrarse en quienes ya viven otras desventajas, sobre todo cuando la discriminación se cruza con discapacidad, origen o pertenencia a minorías sociales. Por ejemplo:


➧ Cambio en derechos 2017 vs 2022: todos los grupos


Comparar ambos años permite ver si hubo avance, pero también si ese avance fue parejo. Por ejemplo:


➧ Participación: quién no es escuchado


Ser escuchado también es un derecho. La gráfica deja ver que la colonia suele ser el espacio donde menos se toma en cuenta la opinión infantil, mientras que casa y escuela muestran mejores resultados, aunque siguen reproduciendo exclusiones claras para algunos grupos.Por ejemplo:


Adolescentes (12-17 años)

➧ Percepción de derechos por grupo


➧ Cambio en derechos 2017 vs 2022: todos los grupos


En adolescencia la lectura del trato injusto se vuelve más crítica. A esa edad ya no solo importa si existen derechos en abstracto, sino si realmente se sienten respetados en la escuela, en la comunidad y en el trato diario. Por ejemplo.


➧ Participación: quién no es escuchado (2022)


La exclusión participativa tampoco se reparte igual. La colonia vuelve a aparecer como el espacio más cerrado, mientras que en casa y escuela se observan diferencias fuertes entre grupos, especialmente cuando se cruzan discapacidad y pertenencia lingüística o cultural. Por ejemplo: